Acerca de

 EL RESISTENTE es una invitación a leer en un contexto donde se desincentiva la lectura. Es contraideológico porque intenta remar a contracorriente, cuestionar lo establecido en el más puro espíritu del fanzine noventero.

Es un fanzine digital hecho por un obrero y para trabajadores; para quienes sólo podemos vivir por pequeñísimos lapsos de libertad, en los tiempos muertos que nos esforzamos por revivir, en ese tiempo extra improductivo en que se nos permite pensar. 

Nace por un arranque de optimismo: escribir en un mundo donde ya casi no se lee; invitar a un uso distinto del internet, parecido al que, antaño, hacíamos de los fanzines, como foros de expresión, como contracultura. 

Escribo para conservar mi lucidez que declina. Pero deseo compartir este esfuerzo con otras personas que se encuentran en la misma situación. Nuestros ritmos de vida nos restan lucidez, los medios de comunicación nos restan lucidez, el entretenimiento la aniquila, el trabajo extenuante la apaga. La lucidez, sin embargo, es la chispa de vida que nos habita. Estar vivos es pensar con arrojo, con osadía, con pasión. Intentar comprender es ya empezar a vivir. 

Una mente activa, lúcida, se pregunta sobre su forma de estar en el mundo. ¿Por qué hago lo que hago? ¿Mi vida tiene algún sentido? ¿Quién gobierna la sociedad? ¿Por qué nos engañan todo el tiempo? ¿Por qué nos imponen ciertas ideas y nos ocultan otras? 

La ideología es el sistema de creencias en que estamos de manera automática. Es la visión de la vida en que hemos sido educados. Los valores que defendemos. Las jerarquías que respetamos. Los dioses a que rezamos. 

Ideología es la prisión mental en la que nos movemos creyendo ser libres. Son todos esos porqués que nos mantienen atados a un empleo, a un deseo, a un modo de vida. Es ese sistema de creencias que nos es muy difícil cuestionar; aquello que, quienes organizan la sociedad, no desean que cuestionemos y, claro, la razón por la que todo está organizado para mermar nuestra lucidez. 

Los imperativos ideológicos de hoy nos impelen a vivir inmersos en la emoción y el consumo: enójate, compra, odia, compra, ríete, compra, disfruta, compra, come, compra, reprodúcete, compra, envidia, compra, adelgaza, compra, viaja, compra, supérate, compra; pero nunca pienses. Si has de pensar, pues piensa en qué comprar, a dónde viajar, cómo mejorar tu aspecto; vuélvete especialista en comprar algo: en coches, en series, en dietas. Pero ocupa tu mente, danos toda tu atención. 

Ideología es, pues, el sistema de ideas que nos mantiene en el lugar que nos fue asignado. Es la prolongación moderna, agradable, del antiguo sistema de castas. 

Pensar bien, pensar con lucidez, sirve, ante todo, para rebelarse. 


aguasdeabajoazacan@gmail.com 

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Cómo ve un obrero la huelga en la Universidad?

La historia secreta. Un libro polémico y de ruptura

Justicia a traguitos carrasposos. De Antolín Pulido