Justicia a traguitos carrasposos. De Antolín Pulido
(5 minutos de lectura)
A menudo me pregunto cómo sería una literatura hecha para nuestra clase en los tiempos que corren.
Me gustaría una literatura que muestre un poco del estar en el mundo de la gente común, de los invisibles. De nuestras dolencias, nuestros problemas, nuestras nociones sobre la justicia, sobre la libertad, sobre el sentido de la vida.
Creo que la obra de Antolín Pulido contiene estas cosas. Su libro Justicia a traguitos carrasposos presenta a la justicia como una búsqueda de equilibrio en un sistema esencialmente inequitativo, bajo un poder que permite y privilegia la injusticia. Sus personajes ejercen una justicia activa, material, despojada de idealismo y abstracción. La justicia es,ante todo, algo realizable, algo que está en manos del agraviado “¡El mejor perdón, siempre, siempre, siempre es la venganza!”.
En sus relatos hay violencia, pero ¿Acaso ante agravios desmedidos puede haber justicia sin violencia?
Historias de crecimiento. La transformación a la que apela en este libro es la de inermes corderos que esperan el sacrificio en perros furiosos que mueren dando dentelladas. De la sumisión impotente a la activa rebeldía. Al que no se le ha permitido ser le queda la furia de un despertar acaso tardío, pero auténtico.
Escritor combativo, poeta de guerra, artista de clase. La de Antolín es una voz que clama en el desierto. La voz de un nadie que nos es preciso escuchar; justo a nosotros, los nadie; los que, que bueno, hemos sido excluidos de la mesa de los “buenos”, de los obedientes, de los hijos predilectos de un Dios enfermo.
En su literatura aparece la figura del “Nadie” como alter del fascista. Mientras el facho es un hombre masa, un desecho vomitado por una sociedad excluyente a la que se esfuerza por integrarse; el nadie se niega a ser un desecho porque no pretende ser funcional al sistema. No se cree superior, se acepta como marginado, pero no mendiga, no se arrastra ante el poderoso, sino que le agrede, contesta a la agresión de un sistema que le anula, con la violencia. El facho dirige su frustración y su odio contra el débil. El nadie proyecta su rabia hacia quien la merece: el facho, el policía corrupto, el torturador, el burgués; a esas encarnaciones de la decadencia; a esos borregos sin alma que se subordinan al poder para abusar del oprimido.
La violencia, en manos del nadie, es justicia. Como tal es la única vía aceptable hacia la paz, hacia un descanso del espíritu que no sea la muerte a secas.
La obra de Antolín es contraideológica porque, lejos de promover una abstracta justicia divina o legal, apela a una justicia concreta, real; a una justicia que se conquista por la vía, tal vez tortuosa, de un despertar a la conciencia de clase.
Difícil de leer por momentos debido a su crudeza, Justicia a traguitos carrasposos muestra una realidad dura de aceptar; plantea los excesos de un poder desmedido, de una sociedad en decadencia, de un sistema autodestructivo. Pero nos muestra que el nadie siempre puede hacer algo. Muestra también que la principal arma de los nadie es la solidaridad de clase.
Un libro necesario como un golpe de realidad. Realidad que, muchas veces durante la lectura, te deja mal, pero que es, al fin, la realidad que debemos tener en cuenta si queremos tener claridad del enemigo; saber a qué nos enfrentamos es también parte fundamental de la concienciación de clase.
Con muchas referencias a su trilogía La memoria de los nadie, Justicia a traguitos carrasposos nos presenta personajes entrañables; justicieros de clase con los que uno no puede sino empatizar; héroes anónimos en cuyas acciones podemos saciar momentáneamente nuestra histórica sed de justicia.
Un libro imprescindible que, además, es de descarga gratuita.
Esta y otras obras de Antolín Pulido pueden bajarse en su sitio web: https://antolin-pulido.webnode.es/

muchisimas gracias
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