La Atención Fragmentada como Producción Social
La caída de la capacidad de atención y retención en niños y jóvenes, junto con la dificultad creciente para formar pensamiento crítico no debe entenderse como un simple “efecto secundario” de internet ni como una falla moral de las nuevas generaciones, se trata de una transformación cognitiva producida por la forma de organizar la comunicación, el ocio y la educación. La técnica no es neutral: son relaciones de producción orientadas a extraer renta de la atención, las plataformas no compiten por ayudarnos a pensar mejor, sino por capturar el mayor tiempo posible de nuestra conciencia. Los datos disponibles permiten reconstruir una tendencia. En EEUU, Common Sense Media (2021) estimó que los niños de 8 a 12 años pasaban 5 horas y 33 minutos diarios en pantallas de entretenimiento, y los adolescentes de 13 a 18 años, 8 horas y 39 minutos; en 2015 las cifras eran 4:36 y 6:40, y en 2019, 4:44 y 7:22. No es una medida directa de “atención”, pero sí del tiempo de exposición a un entorno dise...