Los Dientes de Leche...
Los Dientes de Leche... Yo, un hombre que casi no duerme, encuentro en internet que en una fosa clandestina de mi país (México) encontraron mil seiscientos dientes de leche. No cráneos. No nombres. Dientes. Como si alguien hubiera querido borrar hasta la forma del rostro, hasta la última prueba de que aquellos seres habían reído, masticado, llorado. Mil seiscientos dientes de niños que apenas empezaban a vivir. Y entonces me asalta la pregunta: ¿para qué traer hijos al mundo si hay miles de personas sin acceso a una vida digna o muriendo a manos del crimen organizado? Yo no soy un sentimental. No vengo a derramar lágrimas sobre el papel. Las lágrimas, en este sistema, se evaporan antes de tocar el suelo. Propongo pensar; pensar, en un mundo como el nuestro, es un acto de violencia contra la mentira. Usted me dirá: "Es una pregunta cobarde, egoísta, propia de quien tiene el estómago lleno". Y tendrá razón a medias. Porque la pregunta no la hace quien vive en la sierra de Guer...