Mujer terrestre: aprender la carne
¿Qué se siente nacer? La vida en la tierra es un continuo milagro, pero estamos en ella como arrancados de otra cosa. Vivir es ese momento de percibir toda esta belleza como algo inabarcable, sentir el amor y sus fluidos; una inmersión. El teatro, si es verdadero, es un intenso compartir de emociones y pensamiento. Creo que, en este sentido, Mujer terrestre , de Marcela Morán, es una obra paradigmática. Que necesario resulta, además, un espacio para la comunicación humana en estos tiempos de crisis de lo presencial. El teatro de Marcela es presencia pura. Cuando se piensa, uno percibe este pensar como en solitario; se está solo al pensar, como se lo está en muchas situaciones, pero aquí se percibe esta soledad como inherente al acto: se piensa como se muere, con uno mismo. El pensamiento lleva a la soledad. Pero lo mismo ocurre con la percepción: percibo necesariamente aquello que me trasciende, todo lo que está fuera, lo que no soy yo, lo otro. ¿Cuál es mi lugar en esta infinita...