¿Qué es la ideología? (La ideología 2)

Aunque el concepto de “ideología” se suele referir a cualquier sistema de ideas, aquí le daremos el uso más restringido que a continuación intentaremos explicar.



“Falsa conciencia”: ser un esclavo satisfecho. 


Mantener ideas que son funcionales al orden establecido; en especial cuando dicho orden es adverso a quienes comparten dichas ideas.


A ver qué te parece esto:

La sociedad más fácil de someter es aquella que se encuentra más desunida. Lo mejor será convencer a todos de que son extremadamente diferentes a los demás, que no hay posibilidad de comunicación. Ya de por sí estamos en un proceso histórico de individualización, de desaparición de los vínculos sociales e interpersonales. Entonces, vamos a potenciar eso. Infundamos muy profundo, en la mente de cada persona, la idea de que todo lo que está fuera de su conciencia le es ajeno. Por serle extraño, hasta su cuerpo es otra cosa; convenzámosle, por más que parezca ridículo, de que ella, la persona, no es su cuerpo, sino que es una sustancia distinta, especial, pongamos, por decir una palabra, un alma inmortal. Y ya está, todos los que estén convencidos de que no pertenecen a este mundo nos permitirán hacer del mundo lo que nos venga en gana. El mundo no es para ellos su asunto porque ellos son de otra parte. Excelente. De paso, para poder lidiar con la realidad obvia de que, por más de que se sientan un alma inmortal, son carne, cuerpo, tendrán que vivir una constante disociación: “estoy aquí como atrapado en un mundo que no es la realidad. Esto es una farsa, ilusión; la verdad está en otro lado.” Y listo, ya tenemos una saludable persona alienada, lista para disociarse y mantener toda su esperanza en los cuentos que nos plazca contarle.


Ideología: las ideas que asumimos como propias pero son justo lo que otro necesita que pensemos.


A veces estas ideas parecen tan poderosas que los que intentan rebelarse terminan creyendo que mudar de creencias es suficiente para transformar la realidad. ¡Eso también es ideología!


Si poder explicar la realidad bastara, no habría científicos religiosos. Hace falta más que eso para escapar al control ideológico.


Hace falta:

1. Conciencia de clase. Pensar: ¿Quién se beneficia de que yo crea lo que creo?

2. Sentido crítico. ¿Cómo se produjeron históricamente las ideas con que pienso? ¿Cómo es que estas ideas me constituyen? ¿Cómo puedo justificarlas o, en su defecto, por qué creo que no necesitan justificación?

3. Sentido práctico. ¿Qué puedo hacer con mis ideas? ¿Me permiten transformar la realidad o me lo impiden? ¿Me hacen percibirme como impotente o me potencian?

4. crear comunidad (epistémica). Si puedo hablar razonablemente y hacerme entender por los demás, tal vez estoy pensando apropiadamente (si los demás en cuestión no son miembros de la luz del mundo o cosa similar). Hay que ir formando grupos de personas con quienes poder hablar en serio y reflexionar juntas. Hacer política de la auténtica es necesario también para la salud mental. 


Si el cerebro humano es el órgano más poderoso de todo el reino animal, ¿por qué, teniendo uno, te sientes tan sometido, tan incapaz de cambiar?


Ah. Una quinta cosa muy necesaria. Cuidar la salud y la potencia de nuestros cerebros. Es muy, pero muy difícil pensar con un cerebro agotado; cansado de trabajar, cansado de mantener la atención en los dispositivos electrónicos, desgastado por el estrés, la falta de sueño, la tristeza, drogado con alcohol, azúcar o series de TV. El ejercicio más necesario para mantener sano nuestro cerebro es la lectura. Leer es revolucionario.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Carta para Re

Justicia a traguitos carrasposos. De Antolín Pulido

Sobre la nueva época de El resistente